lunes, 28 de noviembre de 2022

De mitos, augures y falsos profetas.

 

Los mitos, las leyendas, las tradiciones, etc., nos cautivan desde nuestra más temprana infancia, se convierten en tema de culto y veneración literalmente sagrada, nos imponen límites para lo que podemos hacer y lo que no podemos hacer. A eso solemos llamarle cultura, en fin, cada pueblo o nación tiene al suya y su vecino No la entiende. Contravenir estos cánones socialmente aceptados se convierte en actitudes profanas que suelen pagarse a un alto costo, que van desde la muerte civil, los flagelos físicos e inclusive la vida.

Y ¿qué es un mito?, primero que nada, deriva de la palabra griega mythos, término que, etimológicamente hablando, hace referencia al discurso o narración de las gestas de los héroes y los dioses con los que el pensamiento empírico explica simbólicamente a través de la metafísica el diario vivir del hombre, el origen del mundo y sus principales instituciones. Como ejemplo podemos citar a Apolo, el dios Sol, el que lo ve todo, es por ello que encarna la sabiduría y el conocimiento. Teniendo como hermano gemelo y némesis a Dionisio, dios de la fiesta y el desenfreno. Demostrando los griegos de esta manera que los seres humanos tenemos diferentes facetas, púes ambos dioses habitan dentro de nosotros, ya que tenemos facetas apolíneas y dionisíacas, entre muchas otras, huelga decir que, así como tenemos dimensiones y oficios, tenemos deidades para todos los gustos y colores.

En esta constelación de falsos profetas, vendedores de sueños rotos y mercaderes de causas perdidas, hoy quiero citar a los augures de la antigua Roma, hablamos de personajes que se dedicaban a la adivinación mediante la observación del canto, el vuelo y la forma de alimentarse de las aves. Extendiéndose luego esta Pseudociencia a los fenómenos cósmicos de la infinita frontera sideral. Cabe destacar que el trueno y el relámpago eran los fenómenos más importantes empleados por un augur, eran de buen augurio cuando venían de oriente, y todo lo contrario si pasaban de norte a oeste. Más una vez las legiones romanas echaron sus pasos hacia atrás para buscar nuevos augurios que garantizarán una empresa exitosa. En fin, afirma un contemporáneo, cada quien decide cuánta verdad es capaz de soportar.

Demás está decir que los augures estaban al servicio de la elite dominante de turno, con todas aquellas cosas turbulentas que se mueven a raudales por las alcantarillas del poder, que son pasado, presente y sobre todo futuro. Pero cierto es que no todo en la humanidad es hiel, también hay algunas mieles, en esta ocasión quiero citar a Diógenes, también conocido como el perro, quien renuncia toda posesión material para ser libre, pues quien más desea cosas de este mundo es más prisionero de sus impulsos. Para graficarlo tenemos el mito de las dos grandezas: Se dice que cierto día Alejandro Magno visito a nuestro filósofo y luego de presentarse se ofreció a satisfacer cualquier deseo que este tuviera. Diógenes se negó a tal ofrecimiento, pero luego de la insistencia, accedió al cumplido y le pidió al conquistador que se apartara a un costado para dejarlo disfrutar de los rayos de sol que disfrutaba hasta antes de que Alejandro se hiciera presente con su sombra. Aquí le consulto querido lector, ¿quién era más grande?, el que no necesitaba nada para ser grande, o el que necesitaba pasar por encima del medio mundo para ser Magno.

De augures, falsos profetas y cínicos esta minado el sistema político universal, hay quienes nos mienten por ignorancia y otros que lo hacen de forma ilustrada, la honestidad es muy bien muy escaso en la humanidad, en este sentido la pregunta es: ¿alguna vez sabremos dar con la luz al final del túnel…?

Texto: Romano Paz

 

viernes, 30 de septiembre de 2022

De la guerra y el paradigma de la complejidad

 

En un mirada simplista y reduccionista, muy probablemente nublado por el paradigma de la simplicidad, el presidente de la Federación Rusa; Vladimir Putin, observó su musculatura militar (el supuesto segundo mejor ejército del mundo), su economía, sus recursos naturales, su tecnología y porque no, su hegemonía cultural, con semejante panorama alentador, le surgió el anhelo imperialista y quiso devorarse a Ucrania de un bocado, lo que él, y seamos francos, nadie esperaba, es que el Estado agredido le plantara cara al matón del barrio y contra todo pronóstico, primero gracias a la gallardía que roza la locura de los ucranios y segundo gracias a la armas occidentales, les están imponiendo terribles bajas y perdidas a Rusia, dejándola irónicamente en una situación de vulnerabilidad frente a su verdadero némesis, la Organización del Tratado del Atlántico Norte. Sumemos a ello que el tiro les ha salido por la culata, los ucranianos están más armados que nunca y los aliados occidentales más unidos y en galopante carrera armamentista.

¿Fue aun aventura?, por supuesto, un error de cálculo terrible con pronóstico todavía reservado, ¡tienen en vilo al mundo y dicen que no les va a temblar el pulso para usar armas de destrucción masiva si se sienten amenazados!, a día de hoy la situación se ha salido de control, los rusos pudieron haberse retirado cuando los ucranios imploraban un alto al fuego, justo en el momento en que habían perdido poco y también habían sido humillados un poco, hoy por hoy, han perdido mucho y han sido humillados mucho. El Status quo actual es el de un David envalentonado que está imprimiendo una contra ofensiva que ha dado cátedra magistral de guerra relámpago, los rusos por su parte, por fin han llamado a las cosas por su nombre: una guerra en todo el amplio sentido de la palabra, producto de ello están poniendo botas reservistas sobre el terreno, habrá que ver el desempeño de estos nuevos reclutas, por ahora, nos toca dar el margen de la duda.

En situaciones convencionales de paz, esta puede llegar a ser una quimera, recordemos que los seres humanos somos conflictivos por naturaleza, producto de ello muchas de las naciones se debaten entre crisis de Estado, Ausencia de Estado o Estado fallido. En situaciones de guerra, la paz se impone con la fuerza, por lo que es presumible que el conflicto siga en escalada, hasta que uno de los dos bandos sea nockeado o alguien decida tirar la toalla, me resulta impensable un acuerdo de paz bajo los términos de Statu quo ante bellum, es decir volver al estado de las cosas como era antes de la guerra.

A mi parecer, el error de cálculo de la Federación Rusa se da porque sus estrategas analizaron variables por separado, como si fueran islas independientes, cuando en la realidad están unidas y forman parte de un todo que se encuentra en permanente movimiento, hablamos del indeterminismo cuántico que da lugar al nacimiento del paradigma de la complejidad que muy acertadamente nos ha planteado el insigne Edgar Morín.

Por nuestra parte y a modo de epílogo, podemos afirmar con vehemencia que somos testigos de un parto doloroso que está dando lugar al nacimiento a un mundo nuevo, uno complejamente interconectado, dónde se cumple la metáfora del efecto mariposa que proclama que su simple aleteo puede generar un huracán en el otro extremo del mundo.

Texto: Romano Paz

jueves, 30 de junio de 2022

Y si la felicidad está en la ignorancia

Debo advertir al lector que decide sumergirse en mis escritos que recurro permanentemente a las metáforas, y estas tienen doble, triple o más sentidos, fiel a mis maestros, no busco dar ninguna respuesta, mi única pretensión es incitar al lector a la reflexión, a la búsqueda permanente del conocimiento por medio de la duda, trato de despertar a ese irreverente e insumiso preguntón que habita en nuestro ser para que ese niño interior pregunte cada vez más y de forma más aguda sobre los grandes enigmas de este maravillo e indescifrable mundo, dicho esto, los invito a leerme con criterio maduro, algunas cosas son literales, las metáforas claramente no lo son, disparemos.

Si hacemos un comper en nuestra cotidianidad y miramos en retrospectiva, nos daremos cuenta que desde la cuna hemos sido adoctrinados, no somos ni la sombra de lo que creemos ser, nos han hecho ser, no somos una causa, somos la consecuencia de las circunstancias, nuestra conciencia es el resultado de nuestra existencia. Desde las sagradas escrituras, pasando por Coca Cola y Herbalife, todos buscan adoctrinarnos, tratan de imponernos patrones de conducta, y en gran medida lo han logrado, ¿podemos escapar a ello?, por regla general no, pero como toda regla, esta tiene sus excepciones, veamos.

Nuestra naturaleza es ser animales gregarios, es más, es la base de la sociedad, sin asociarnos no seríamos ni la sombra de lo que somos como civilización, indistintamente del paradigma dominante o del factor ideológico que condicione el Status quo, el ser humano es absorbido por la masa, por esa muchedumbre que es convertida en un rebaño que al mejor estilo del Flautista de Hameling, es pastoreado por la élite dominante, inevitablemente algunos tienen que mandar y mucho tienen que obedecer (ver teoría de las élites), dice el Big Boss, “la guerra es la paz”, y yo lo proclamo a la inversa; la paz es la guerra, in Spanish, te sometes por las buenas, o te sometes por las malas.

Y como no es nada agradable padecer el yugo de las élites dominantes (tanto oficialistas como opositores son parte del circuito del poder), los asistémicos, los lobos de la estepa, los que pregonan la libertad del hombre frente al universo, no como ideología, sino como filosofía de vida individualísima, han desarrollado la metáfora como recurso, para ser leídos, pero solo entendidos por el ojo debidamente entrenado, no en balde en el poema supremo se proclama la siguiente frase: vosotros que gozáis de sano entendimiento, descifrad el significado que se esconde detrás de tan raras escrituras. He allí las excepciones, hablamos de esos porfiados que nadan a contracorriente, me refiero al esclavo que a lo Harry Houdini y contra todo pronóstico ha roto sus cadenas y se ha escapado de la cueva de Platón, y como es lógico, con la luz del abrazador sol del mediodía, cada quien decide cuánta verdad es capaz de soportar.

En una reciente entrevista Arturo Pérez-Reverte declara lo siguiente; “¿cómo puedes pedirle a alguien que tiene 32.000 libros en casa que resuma su ideología en un Twit o en treinta segundos de palabras, ¡es imposible¡”, no creo que me alcance el dinero ni mis siete vidas felinas para aproximarme remotamente a esa plus marca, y sin desearle ningún mal al maestro de maestros (es más anhelo seguir devorando sus manjares literarios), cuando creemos que hemos aprendido lo suficiente, justo en ese momento en que la sociedad nos considera unos viejos sabios, nos encontramos próximos a la misa de réquiem, llega ese inevitable momento en el que estaremos entre la espada y la pared, y como no podremos cambalachear las canas por acné, los sabinófilos en el juicio final anhelaremos que Lucifer sea nuestra abogado de oficio y negaremos todo, ¡incluso, la verdad!

Finalmente debo decir que no sé hasta qué punto es negocio buscar el conocimiento con profundidad, si al fin de cuentas la felicidad es más un aliado de los enemigos de la duda.

 

Texto: Romano Paz

  

viernes, 13 de mayo de 2022

De la fe y el valor inconmensurable

En un duelo de titanes y en una muestra de apertura democrática¸ el filósofo Jürgen Habermas y el teólogo Joseph Ratzinger (Benedicto XVI, actual Papa emérito), midieron músculo intelectual en el denominado combate de las ideas, sus principales postulados fueron publicados en formato de libro bajo el título de; “Entre Razón y Religión, dialéctica de la secularización”, el primero naturalmente defensor del laicismo y el segundo defensor del dogma religioso, sobre el desenlace se puede destacar que lógicamente no llegaron a convencerse y que tampoco arribaron a un punto intermedio.

En esta ocasión nos inclinaremos por los partidarios de la iglesia de San Pedro ubicada en la Santa Sede del Vaticano, por lo que afirmaremos que “la fe empieza donde termina la razón”, dicho esto, analicemos un par de incidencias de nuestras pasiones sobre la materia;

En un grueso error de cálculo, el presidente de la Federación Rusa convencido de que una operación especial en Ucrania sería un paseo por un jardín de flores, inicio las maniobras militares y en vez de una bienvenida cálida, se toparon con una guerra en todo el sentido de la palabra, misma que ergo, ha despertado el nacionalismo a ultranza de los ucranios, defensores que gracias al apoyo de occidente, se han lanzado enceguecidos como una fiera herida contra el invasor, imprimiéndole humillación y castigo como no se había visto desde la segunda guerra mundial, y por lo que se sabe, la guerra está lejos de acabar y el parte meteorológico vaticina lluvia, y no es necesariamente agua lo que les caerá del cielo

Tal es la fe de los defensores ucranios, que las tropas sitiadas en la acería de Azovstal en Mariúpol, frente a la posibilidad inminente de enfrentar un fatídico destino, en una suerte de ironía le cantan y le sonríen a la muerte. Se trata de un caso típico de hombres y mujeres con un valor y una fe inconmensurable, me refiero a esos personajes legendarios que nos han regalado algunos de los episodios más idílicos de la historia, su mérito es atizar la llama de la gloria eterna para celebración de la humanidad, y los han tenido todas las naciones del mundo, les llamamos héroes, mesías, libertadores, mártires, etc., para mantenerlos vivos en la memoria colectiva en sus nombres levantamos templos, erigimos monumentos, nombramos calles y avenidas, entre muchos otros.

El ser humano es conflictivo por naturaleza, cuando no estamos guerreando, estamos rivalizando en todos los oficios, artes y deportes que hemos inventado hasta la fecha, en este punto hago un guiño a los antiguos griegos que inventaron las Olimpiadas, y quienes a pesar de cualquier guerra que hubiera estado desarrollándose en el mundo heleno, daban salvo conducto a las delegaciones para que puedan acudir sanos y salvos a la cita deportiva, en una muestra clara que hasta la guerra debe de tener reglas.

Y ya que hablamos de deporte, a modo de ilustración no puedo dejar de citar el partido de vuelta por la llave a la final de Champions League entre el Manchester City y el Real Madrid, dónde el equipo de Valdebebas, a pesar de estar desahuciado en el tanatorio, contra todo pronóstico ha burlado a Cancerbero y ha convencido al barquero para hacer el viaje de regreso al mundo de los vivos, se trata de una remontada exquisita en la que ha demostrado que la esperanza es lo último que se pierde, o mejor dicho, la fe empieza donde termina la razón.

Finalmente puedo decir que tengo una certeza, un mundo basado en la razón, sería poco o nada violento, pero también sería un mundo muy aburrido.

Texto: Romano Paz

lunes, 18 de abril de 2022

Ucrania; Parte de guerra

En mis clases universitarias suelo hacer un ejercicio, coloco un objeto aleatorio entre mis alumnos y mi persona, acto seguido pregunto lo siguiente; si todos estamos viendo el mismo objeto, ¿Qué es lo que cambia?, las respuestas no se hacen esperar y coinciden en que se trata de una cuestión del ángulo desde donde se observa, en síntesis, la perspectiva desde donde se mira, dicho esta vamos al fondo del asunto.

La política es el arte de narrar, y la versión rusa de la historia afirma que Vladimir Putin es un paladín de la Justicia, un libertador que está desnazificando Ucrania, adicionalmente ha neutralizado y desarmado una potencial amenaza para la Federación Rusa y no es nada despreciable el hecho de impedir que la OTAN se siga expandiendo hacia sus fronteras, no en balde tiene la friolera aprobación de más del 80%. En este juego geopolítico, los americanos a la cabeza de Donald Trump consideraron en su momento retirarse de la Alianza del Norte, lo que hubiera sido un golazo para los intereses del Kremlin.

Por su lado, la civilización occidental observa pasmada la invasión y sobre todo la destrucción de Ucrania, sin embargo, al contrario de lo que sucedió con Afganistán, que se desmoronó como un castillo de naipes, contra todo pronóstico, un envalentonado Volodímir Zelensky no solo se negó a capitular, sino que además le plantó la cara al invasor y contra todo pronóstico resistió lo suficiente hasta lograr ayuda, gracias a las armas facilitadas por países aliados con el paso de las semanas, Ucrania logra infligir muchísimas pérdidas materiales y humanas, obligando al Kremlin a cambiar de estrategia, pues se retiraron del centro y el norte del país para concentrase en el este, zonas separatistas en las que hay una considerable población pro-rusa y que a ojos vista pretenden anexionarse (y lo que no puedan anexionarse lo van destruir), si bien este capítulo de la historia no está escrito, me permito el beneficio de la duda, ya que el ejército ruso resulto ser un caballo de cartón.

Ahora bien, fuera de las perspectivas, la guerra es destrucción, sea motivada por sometimiento o emancipación, el ser humano la ha llevado a los 4 puntos cardinales y como a lo largo de la historia son muchos los que han declarado la guerra firmando la paz, hay muchas otras guerras que se están librando en la guerra de Ucrania, las consecuencias, como en todo, impredecibles, pero estoy seguro de que estamos en la antesala de un nuevo orden mundial.

Más allá del bien y del mal, la barbarie está en nuestro ADN, la auto-destrucción parece ser el destino de nuestra especie, un tal Hobbes dijo acertadamente que el hombre es el depredador del propio hombre, desconozco si habrá salvación posible, pero les recuerdo que, en nombre de múltiples Dioses, se han cometido y se comenten algunos de los peores crímenes contra la humanidad.

La democracia (un regalo griego del siglo VI a.C.), en términos del politólogo Robert Dahl (+), es inalcanzable en las sociedades contemporáneas, se trata de un norte a seguir, un ideal, por lo tanto, una quimera, por así decirlo es lo menos peor que hemos sido capaces de crear para tratar de evitar que nos matemos los unos a los otros, ¡y ya ven como estamos!

En un conflicto como el de Ucrania es difícil no tomar partido, nos toca estar del lado de occidente y de su imperfecta democracia, dicen los liberales que el precio de la libertad es la vigilancia permanente, y la libertad muy raras veces se ha obtenido sin las armas.

A manera de conclusión, este parte de guerra da cuenta de que como humanidad no somos parte de la guerra, somos la guerra en sí misma.

 

Texto: Romano Paz

jueves, 24 de marzo de 2022

Rusia; ¡haz perdido la memoria!, la condena es repetir la historia

INCONTABLES episodios nos demuestran que la mera fuerza por sí sola no siempre basta para hacerse con la vitoria en una contienda bélica, recordemos que los más formidables guerreros del mundo antiguo; los espartanos (máquinas de matar de los que tenemos muchos episodios legendarios), fueron devastados por los Tebanos en la batalla del Leuctra (6 de julio de 371 a.C.), el artífice de aquella maniobra fue el generalísimo; Epaminondas, quien presentó una nueva formación de combate y arengó un ejército que tenía como columna vertebral al denominado batallón sagrado (conformado por parejas de varones unidos emocionalmente para que no abandonen a su media naranja en el campo de batalla, pues luchaban codo a codo), desde un principio Epaminondas desconcertó a los espartanos y se mantuvo en la primera línea, demostrando así que compartía el destino de sus soldados, producto de esa exposición recibió una lanza en el tórax que lo dejó fuera de combate, negándose a ser evacuado observo el desenlace final de la batalla, en el epílogo de la misma y gracias a que su estrategia dio resultado, soltó la siguiente frase; “he vivido lo suficiente, muero sin ser derrotado”. Acto seguido se quitó la lanza que actuaba como torniquete y por última vez rego el campo de batalla con su sangre mientras partía al encuentro del barquero de Hades; Caronte.

Se dice que la política es segunda profesión de la historia, y que esta a su vez se parece mucho a la primera, por eso es que cuando los políticos hablan de honorabilidad, la gente piensa exactamente lo contrario, sin embargo, Epaminondas nos dejó esta interesante lección de vida, veamos; cuando el rey persa Artajerjes, mandó un embajador con una importante cantidad de oro para corromperlo, este contesto lo siguiente; “no hace falta dinero, si lo que propone el gran rey va en beneficio de Tebas, lo haré gratis, ahora bien, si lo que propone va en contra de Tebas, no hay oro en el mundo para comprarme”. Como vemos, hablamos de un personaje estoico que ha caído injustamente en el olvido.

Antitanque bautizado San Javelin

Una de las muchas aristas de la política es que es la continuación de la guerra por otros medios y viceversa, considerando esto demos un salto cuántico a nuestra era y miremos la “invasión” u “operación militar especial” (todo depende el ángulo del que se mire), en la actual Ucrania, en esta guerra infame podemos afirmar que la Rusia del siglo XXI padece una suerte de Alzheimer, tiene muy poca memoria histórica nacional y universal. 

La lógica y hasta el sentido común nos hacían pensar que las maniobras rusas eran su versión contemporánea de la Blitzkrieg (guerra relámpago). 

Se tenía la sensación de que sería un verdadero paseo y que Ucrania capitularía en cualquier momento, pero para sorpresa de propios y extraños los defensores plantan una férrea resistencia bajo el esquema estratégico de guerra asimétrica, evitando la confrontación en campo abierto y llevando la batalla a los centros urbanos, donde los blindados son vulnerables, se pueden tender emboscadas y los tiradores de precisión están en su coto de caza predilecto, en síntesis, se trata de imprimir el mayor daño posible para que el invasor se la piense varias veces antes de avanzar en su empresa. Las escenas que estamos viendo me traen a la mente libros, documentales y películas de los horrores que se vivieron en la batalla librada en la ciudad del rio Volga, si allí, donde un Mariscal de Campo rindió al 6to ejército alemán, y ¿cómo juzgarlo?, si eran más las bajas por inanición y frio que por las balas enemigas.

Volvamos a los nuestro, en el actual conflicto, Rusia ha demostrado mucho músculo, pero carece de una estrategia militar clara y ha puesto al descubierto muchas deficiencias, ni el general invierno le favorece, la nieve ucraniana se derrite y pone el terreno fangoso, haciendo que muchos blindados rusos se atasquen, en definitiva, no son la máquina de matar que pensábamos. Es probable que se alcen con la victoria militar, pero será a un costo terrible, las pérdidas en todo nivel son altísimas, así que también es probable un alto al fuego en condiciones draconianas para Ucrania, ¿se viene una versión contemporánea del tratado de Versalles?, es probable.  

La guerra es pasado, presente y sobre todo futuro, el ser humano es beligerante por natura, dos de los más aventajados alumnos de este conflicto son China y Taiwán, están expectantes del desenlace, ya que allí puede darse un nuevo capítulo de guerra asimétrica (hace rato que se tienen ganas), por nuestra parte, nos queda contener el aliento y esperar que nadie apreté el botón nuclear iniciando una escalada sin precedente y de consecuencias apocalípticas, imponiéndose la fuerza a la estrategia en una suerte de danza final.

Texto: Romano Paz

viernes, 18 de febrero de 2022

De desaprender y aprender

En la denominada batalla de las ideas, somos interpelados por la sociedad desde mucho antes de que tengamos uso de razón, ya desde el vientre materno comenzamos a escuchar los primeros fonemas de lo que será nuestro futuro idioma nativo. Por natura cuando llegamos a este mundo somos curiosos, rebeldes e irreverentes, los niños tienen sembrada y anclada en su ser la semilla de la duda, es gracias a ese infinito: ¿Por qué esto?, ¿por qué lo otro?, que hemos desarrollado la ciencia en todos sus campos, ya que esta se basa en la duda, y eso ha sido crucial para comenzar a decodificar los misterios del mundo inteligible.

Volvamos a nuestro estadio de infante, con el transcurrir del tiempo desarrollamos la capacidad cognitiva y afectiva (unos más y otros menos), con ello, adviene inevitablemente lo que llamamos cultura en el más amplio sentido de la palabra, misma que nos modula con esquemas mentales (muchos de ellos absurdos), tales como tradiciones, mitos, costumbres y un largo etcétera. Otra de nuestras condicionantes es el lugar de nacimiento, que nos influencia vestimenta y gastronomía (históricamente se ha comido y bebido lo que se produce en el entorno), en este punto no puedo dejar de mencionar también a los rasgos físicos de los lugareños producto de la adaptabilidad durante miles de años a ciertas condiciones derivadas de la ubicación geográfica (clima, intensidad lumínica, altura sobre el nivel del mar, etc.), mismas que han quedado desfasadas en su gran mayoría debido a que la abolición de la esclavitud, la “pacificación del mundo contemporáneo” y el establecimiento del derecho internacional, han propiciado un incremento exponencial  del turismo, la migración y el comercio (lo que en el pasado era privilegio de pocos, puesto que durante milenios la gente incrementaba sus posibilidades de supervivencia si permanecía en la misma región donde había nacido), esto naturalmente ha propiciado un intercambio genético promiscuo entre diversidad de naciones.

Si miramos lo largo, ancho y profundo del pasado, hasta hace muy poco quien se aventuraba más allá de su mundo conocido, si no iba en plan de conquista, con suerte solamente era subyugado a un nuevo amo (contemporáneamente los invito a darse una vuelta por algunas zonas de Centroamérica, África u Oriente Medio, ¿a ver cómo les va?

¡Ergo¡, indistintamente de los móviles ideológicos; guerra, sometimiento, abuso, conquista, destrucción, emancipación, etc., son palabras que se repiten con alarmante frecuencia donde quiera que el Homo sapiens haya puesto un pie, sin viajar mucho en el tiempo, recordemos que  la conquista del espacio se da y se sigue dando en medio de una carrera espacial (la guerra de las galaxias), y como guiño a la literatura recordemos que el náufrago Robinson Crusoe no pudo disfrutar tranquilo de las paradisiacas playas de su desolada isla, entro en una espiral autodestructiva demostrando que el hombre es lobo del hombre (su enemigo fue él  mismo). Me dirán que hay excepciones y es correcto, pero casi todos esos sabios memorables terminaron sus días en muy malas circunstancias, por no decir infames.     

Sobre los males que aquejan a este valle de lágrimas, producto de las múltiples interpretaciones distorsionadas de la realidad (llámese cultura o ideología), desde el ciudadano promedio hasta el más ilustrado de los individuos afirman sin chistar que la educación es la mayor apuesta por la que pueden optar las sociedades para lograr “cambios positivos”. Algo con lo que discrepo rotundamente, como hemos visto, en todo momento estamos siendo educados, es más, estamos en los albores del siglo XXI y nunca antes habíamos tenido tanto conocimiento en la palma de nuestras manos (nunca se ha tenido tanta gente escribiendo y leyendo al mismo tiempo). El problema no está en la educación, el problema está en lo que aprendemos y en lo que enseñamos, no me digan que un radicalizado, un fundamentalista, un terrorista, un autoritario, un ultra nacionalista o un criminal, no son personas ilustradas en sus campos de conocimiento y en sus formas de proceder.

Para poder enseñar, primero hay que aprender, y para aprender es necesario volver a ser niños y metafóricamente olvidarlo todo, desaprender para comenzar a separar la paja del trigo bajo una máxima consigna; “buscar el justo medio entre no hacernos daño y no causarle daño a los demás”, coloquialmente; “vivir tranquilos y dejar vivir tranquilos al resto”, una verdadera quimera en un mundo sempiterno en dogmas heredados de un inconfesable pasado, mire donde se mire.

 

Texto: Romano Paz

*La opinión expresada en este artículo no es responsabilidad del autor, inequívocamente representa la posición oficial de: http://romano-paz.blogspot.com/


viernes, 21 de enero de 2022

De cambio y de estoicismo

Pte. de Alejandro III

La vida es cambio y transformación permanente, ya Heráclito en el siglo V a.C. afirmaba que; “nadie se baña dos veces en mismo rio”, dejando de lado la dinámica del mundo y llevando esto a la dinámica social podemos decir que los restauradores añoran un pasado glorioso, los conservadores se benefician del status quo y obedeciendo al instinto de supervivencia se resisten al cambio, mientras que los rebeldes motivados por algún tipo de injusticia, buscan una transición para que se instaure un nuevo status quo en el que ellos pasen a ser la nueva clase privilegiada. Ya de manera contemporánea, Joaquín Estefanía en su libro “El Poder en el Mundo” (Circulo Cuadrado, 2000), afirma lo siguiente: “Cada sociedad, cada institución social es una encrucijada de poderes que pugnan por imponerse unos a otros. Son vectores tirando en distinta dirección para averiguar cuál es el más fuerte, porque no todos tienen el mismo éxito en sus pretensiones. Incluso los más fuertes en una circunstancia pueden llegar a ser los más débiles en la siguiente”.

Como el cambio es una variable constante, inevitablemente en nuestro periplo personal por este mundo caótico, el indeterminismo cuántico nos obliga a enfrentar una serie de circunstancias en las que debemos de tomar decisiones que pueden ser de consecuencias trascendentales para nuestro destino, a su vez algunos de estos episodios son inmortalizados para la posteridad cuando el curso de la historia depende del eventual desenlace, veamos algunos ejemplos:

Aníbal Barca

Arrancamos con Horacio Cocles, quien fuera oficial romano encargado de proteger uno de los puentes en el asedio Etrusco a la ciudad de las 7 colina (siglo VI a.C.), a quien los relatos nos lo presentan así: “Habló pues el valiente Horacio, capitán de la puerta: A todo hombre de esta tierra tarde o temprano le llega la muerte ¿Qué mejor manera de morir puede tener un hombre que la de enfrentarse a su terrible destino, defendiendo las cenizas de sus padres y los templos de sus dioses?”. Por su parte, el oficial romano Publio Cornelio Escipión tuvo que retirarse en desbandada en la batalla de Cannas (216 a.C.), debido a la aplastante y humillante derrota que les impuso el General Cartaginés Aníbal Barca, quien desolaría la península itálica por más de una década ante las mismas narices de la ciudad del Tíber, hasta que años después el propio Escipión investido de procónsul derrotaría definitivamente en una suerte de revancha al más temible enemigo de Roma en suelo africano en la batalla de Zama (202 a.C), dando así fin a la segunda guerra Púnica y ganándose merecidamente el sobre nombre de Escipión el Africano. Este segundo caso nos deja al descubierto qué en algunas ocasiones, en vez de enfrentar una muerte segura resulta estratégico una retirada humillante para hacerse fuerte en una nueva posición. No podemos dejar de citar al rey espartano Leónidas que, junto a su guardia personal compuesta por 300 hoplitas, al percatarse de que su causa estaba perdida en la batalla del paso de las Termópilas (480 a.C.), decidió aplicar el principio máximo de que “solo con la muerte hay honor en la derrota”, pasando a la inmortalidad e inspirando a muchas generaciones con su heroico acto.  

Como vemos, la historia demanda personas estoicas, si queremos trascender y dejar huella como notables, es decir como personas dignas de admiración y respeto, debemos de vivir cultivando las virtudes y sobreponiendo nuestra razón a las pasiones, podemos ignorar el cambio social, pero no podemos impedirlo, y para los indiferentes con lo que atañe a la vida en comunidad, el poeta máximo acuñó la siguiente frase: “Los lugares más calientes del infierno están reservados para aquellos que mantienen su neutralidad en tiempos de crisis moral”.

 

Texto: Romano Paz

 

*La opinión expresada en este artículo no es responsabilidad del autor, inequívocamente representa la posición oficial de: 

http://romano-paz.blogspot.com/